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10 errores típicos de las mamás primerizas

Actualizado: mar 25


Recuerdo que fueron muchos los consejos que recibí durante el embarazo. Todo se multiplicó una vez nació mi niño . Algunas personas aprovecharon que estaba vulnerable y me hicieron recomendaciones locas, sin sentido. Como he mencionado en otras ocasiones, lo que me pareció bueno lo apliqué y lo que no, lo deseché.


Le pregunté a algunas amigas sobre esas cosas que hicieron al inicio de su maternidad y de las que se arrepienten. Ellas consideran que fueron sus errores como mamás primerizas. Toma nota para que no caigas y, si ya caíste, levántate y sal adelante.


1. Hacer lo que otros dicen y no lo que tú quieres hacer– Aunque en algunas ocasiones es bueno ceder, cuando se trata de la crianza de tus hijos, nadie, nadie debe meterse.


2. Dejarte influenciar por los métodos de crianza que emplearon otras mamás– Solo tú sabes lo que es mejor para tu bebé.


3. Comparar el desarrollo de tu bebé con otros niños de su edad– No lo hagas. Aunque hay reglas generales para saber si un niño está desarrollándose de forma saludable, ciertamente cada niño es un mundo y hay muchos factores que influyen como, por ejemplo, si es prematuro o si tiene alguna condición.


4. Encerrarte en el posparto– Lo mejor que puedes hacer -por tu salud mental- es salir y distraerte. No tienes que ir a lugares abarrotados de gente. Basta que tengas contacto con el mundo exterior por unos minutos cada día. Te ayudará. Créeme.


5. Exponer al bebé a situaciones peligrosas– ¿Cuál es la necesidad de permitir que otros los besen, exponerlo al ruido de una sala de cine o llevarlo a actividades multitudinarias? Ya habrá tiempo para eso. Permite que sus primeros meses sean calmados y alejados de todo peligro. Siempre piensa en las consecuencias.


6. No darle una oportunidad a la lactancia– Todas las mujeres deberíamos amamantar. Si por alguna razón no puedes o no quieres hacerlo, que sea porque tú lo decidiste y no porque otros te lo recomendaron. Recuerda, que la decisión sea TUYA.


7. Querer hacerlo todo– Ese egoísmo matertal te consumirá. Tener un hijo no es algo exclusivo de mamá. Hay muchas cosas que otros pueden hacer para aliviarte un poco. Tomar la maternidad tan a pecho es dañino para ti y tu bebé.


8. Olvidarte de ti– Te has convertido en mamá pero eso no significa que dejaste de ser. No te sientas culpable por querer salir a divertirte o por querer pasar un tiempo a solas (aunque sea encerrada en el baño). Esos espacios son maravillosos. Te hacen recuperar energías. Ocúpate de tu salud. Si tú estás bien, tu bebé estará mejor.


9. Olvidar a la pareja– Es cierto que al llegar un bebé cambian las prioridades, pero hacer a un lado a tu pareja -lejos de ayudarte- complicará todo y aumentarán las probabilidades que se deteriore la relación. La clave, mamá, está en el balance y la comunicación.


10. No confiar en lo que eres capaz de hacer y sentir– Sigue tu instinto. Habrá quien diga que eso no existe pero, sin duda, las mamás tenemos un sexto sentido. Sigue tu corazón cuando sientas que algo no anda bien. Busca y pregunta hasta que estés complemente satisfecha.

No tengas miedo a fallar. Lo importante es reconocer que puedes hacerlo mejor y lanzarte.


Fuente: BabyCenter





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